Todos deberíamos aprender teatro

El teatro es una pasión. Es una carrera profesional. Es una decisión que una persona hace para llevar un trabajo al público. La carrera de actuación se estudia. Sin embargo. Sirve, de igual modo, en la educación. No solo por los juegos que pueden haber en cada sesión de aprendizaje. Sino. Por la pérdida de timidez, estar consciente de los que están a tu al rededor.  También, porque el niño o la persona adulta llega a controlar su habla.
La imaginación es un factor importante. Ojo que no solo es inventarse cosas en la mente, sino, tener la capacidad de crear. El emprendimiento es otro beneficio que nos trae la actuación. Porque. Se trata de práctica, de memorizar. Algo que no se puede dejar pasar en alto es disfrutar. Si no hay tensiones hay disfrute. Eso quiere decir que, se hacen todos los labores con calma y paciencia. El teatro ayuda a poder disfrutar de las demás actividades que se puedan realizar. De igual modo, brinda seguridad a la persona. O sea. Al dejar la timidez se llega a tener seguridad de uno mismo. Esto hace crecer el autoestima. Puede llegar a solucionar problemas emocionales en las personas. También. Aumenta el autoestima, porque, hace conocer el cuerpo. Por los ejercicios que se hacen en las clases de actuación, se llega a tener seguridad de los movimientos del cuerpo, seguridad también a conocer las limitaciones del cuerpo.  El teatro mejora las relaciones sociales. Se hace más sencillo entablar temas de conversación con los demás. Por esto. Se mejora la comunicación en los grupos, ya sea en grupos deportes o grupos de trabajo. Del mismo modo, se aclaran las ideas en la persona que lleva actuación. Porque alcanza un enfoque en sus ideas, a la vez, un orden en los pensamientos, aprende a jerarquizarlos.

 

¿Los actores deben saber escuchar?

Podemos oír , o sea, percibir sonidos a través del oído ,sin embargo, escuchar no es un atributo de todos los que oyen. Escuchar significa, prestarle atención a aquello que oímos. Y esto tiene mucha importancia para los actores.  Cuando se hace una obra de teatro, película o serie de televisión vemos a los personajes que se están comunicando. Es decir. Escuchar es la base para una buena comunicación entre los personajes.Está bien aprenderse los diálogos, las posiciones en escena, las sugerencias del director, saber manejar el cuerpo y la voz. Pero. No se puede dejar de lado la escucha. Es más. Te puede faltar todo lo anterior, si no sabes e

scuchar, derrumbas todo. Tengo que decir que, escuchar no solo se son ondas sonoras que captas y prestar atención.  Sino. Es un equilibrio, la buena vibra con tus compañeros en escena depende de ese equilibrio.  

Me pasó en la última temporada que tuve en Microteatro con la obra “Los dos claveles”. Donde tuve que aprender ,junto con mi compañero en escena, que debíamos observarnos, tomar en cuenta cada movimiento, para poder escuchar cada palabra dicha por nosotros. No es sencillo. De repente, puedes decir: ” qué fácil lo de escuchar. Lo puede hacer cualquiera”. Pero no.  Este tema, también, tiene que ver con la intención de cada palabra y frase. No puede ser mecánica. Cada pasada. Cada ensayo. Tiene que hacer notar espontaneidad. Al principio fallábamos mucho. Nos costaba memorizar todo lo que tenía que pasar. O sea. Las marcaciones hechas por el director. Pero ,poco a poco, fuimos rompiendo nuestros propios moldes, para poder introducirnos más en los personajes. Además. Si hay algunos problemas internos en los actores. Se nota. Y se ve tanto en escena, que hasta el público lo nota. No pasa de desapercibido. De igual manera. Si no hay concentración. Si no hay un enfoque. Tampoco llega a resultar la escucha. Bueno. A las finales, nos salió todo bien y logramos que las funciones sean más nuevas, naturales y lo más importante, nos divertimos muchísimo.

 

Actuar practicando o quizá no.

   

 

Todos sabemos que los actores se preparan. Es una profesión como cualquier otra. No solo un hobbie. Lleva tiempos de ensayos, y mucha práctica… con la práctica es con la que varios directores y espectadores no concuerdan. Porque. Hay algunos que creen que la actuación “a la primera” es mejor, o sea, sin repasar mucho el texto o sin mirarlo hasta salir al escenario o cámaras. Actores que practican este método se ligan a las ideas de Lee Strasberg: trabajo de relajación y concentración, dejando fuera las tensiones . Por ejemplo, cuando a un actor o actriz le toca llorar en escena puede generarse llanto por medio de gotas, agua, tocándose los ojos con los dedos, con mentholatum. No por eso le van a creer menos, mientras maneje la intención. De todas formas, se tiene que saber  transmitir esa intención con la va a hablar y cómo va a dirigir la mirada. Qué es lo mejor que tiene para aportar a su personaje. Da un toque más fresco. Es verdad. Pero, tampoco se puede tomar tan a la ligera. Por otro lado, también está la actuación que se practica mucho, tanto con el texto como con el cuerpo. Quien dirigió esta forma de actuación, fue Stanivslasky. Él se basa en la memoria emocional, es decir, que el cuerpo tiene que recordar eventos pasados para poder reflejarlos en escena. Por ejemplo, cuando el actor necesita llorar, vuelve en memoria ,llevando a todo el cuerpo, experiencias en las sufrió mucho. Lo  malo de esta estrategia para actuar es que el actor o actriz puede hacerse mucho daño, por no poder recordar o no poder expresar lo que sintió en ese recuerdo. Puede generar frustración.   La clave está en no aburrirse, ya que, también se puede lograr ese toque fresco con esta forma de actuar. Siempre se tiene que descubrir nuevas cosas para que suene creíble. Si no eres creíble, la gente ya no te ve. Si no te creen dejan de llamarte o de aceptarte en castings. Porque ese es el miedo que tiene un director: la credibilidad en el actor o actriz. No olvidando la comunicación que se maneja con el compañero, si no fuera un monólogo. Porque, sino todo se va al tacho. El texto se vuelve monótono y no pasa nada en escena. No se ven expresiones. No se nota un proceso por dentro. No se nota la química. Pero a las finales depende de los actores. Cada uno escoge la mejor manera de jalar más gente a verlos. De llenar los teatros, las salas de cine, subir el rating. Ellos escogen cuál actuación los hace mejores y cuál llama más la atención a cada director.